NEGRO SOBRE BLANCO


La escritura es un fiel eco de la experiencia sensorial personal, de nuestros paisajes mentales, del modo de relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo. Antonello Pizzi, Psicologia della scrittura - Interpretazione grafologica di segni e tendenze del linguaggio scritto, Armando Editore, Roma 2007, prologo.

La mano que deja el signo refleja el alma de quien escribe. P. Coehlo, La strega di Portobello, Bompiani, Milano 2006, p. 81.

La grafología es psicología aplicada a la escritura. G. Vian, Guida alla grafologia, Palazzi, Milano 1971, p. 19.

Sin duda el estudio de la morfología de la escritura es independiente de la psicología, pero es evidente que sólo esta está en disposición de conseguir de la grafología utilizar sus propios descubrimientos y de ofrecer las vías de investigación. E. Caille, Caractères et écritures, P.U.F., Paris 1957-1963.

Si es lícito pensar que en la época del abad Michon la grafología era, en muchos aspectos, un anticipo de la psicología oficial, hoy la situación es diferente y sería muy nocivo para la grafología aislarse de la evolución general de las disciplinas psicológicas. J.C. Gille Maisani, Psicologia della scrittura, Liguori, Napoli 2000, p. 12.

Que la escritura tiene relaciones con el carácter y la inteligencia humana, y puede dar al menos un síntoma de la manera de sentir y actuar, no existe duda a este respecto, como se debe reconocer una relación con toda la personalidad, no solamente en los trazos, en la forma general, e incluso en la expresión facial, en el tono, en los movimientos del cuerpo. Goethe in una lettera a Lavater

La grafología es hermana de la psicología. Estaría incompleta y sería demasiado material si no estuviera acompañada por la psicología. Sin embargo, incluso la psicología no ha llegado a la conclusión que anhela conseguir si no se sirve de la grafología. G. Moretti, Trattato di grafologia, Messaggero, Padova 1985, p. 17.

La escritura manual es un “comportamiento no verbal” individualizado e individualizante en donde naturaleza y cultura, herencia y ambiente, lo innato y lo adquirido “depositan” sus trazos. P. Cristofanelli, Dimmi come scrivi…Grafologia, dalla scrittura alla personalità, in AA.VV. (a cura di A. Lucchini), La magia della scrittura - scrivere per farsi leggere: neurolinguistica e stile efficace, Sperling & Kupfer, Milano 2005, p. 334.

El signo gráfico es el hábito de nuestras imágenes mentales. Caído sobre la página en blanco, nos desvela la forma y los contenidos. G. Gattulli, La carne e l’inchiostro - La scrittura specchio dell’anima, Armando Editore, Roma 2003, Prologo.

¿Cómo hace un elemento gráfico para convertirse en referente de un sentimiento, de un pensamiento? ¿Cómo obtiene conclusiones sobre la verdad profunda del cuerpo, de sus pulsiones, por la simple observación de las líneas dobladas más o menos torpemente sobre el modelo alfabético? La adaptación cinestésica a las imágenes mentales adapta el proceso gráfico al tamaño, consistencia, luminosidad, geometría de las imágenes mismas. De este modo cada segmento consigue una arquitectura de distintos modelos de funcionamiento mental. Ivi. P. 18-19.

La escritura, producto manifiesto de la psicología profunda del hombre, reproduce fielmente todas las geometrías de la consciencia, desde las ancestrales del reposo y del refugio en el seno materno, hasta las geometrías más articuladas del pensamiento evolucionado. Ivi, 23.

Delante de una escritura trazada a mano […] nuestra mirada (y ya nuestro deseo) es atraído por algunos elementos opacos, insignificantes, o más bien, de otro significado, el movimiento nervioso de las letras, el chorro de tinta y el impulso de las piernas de las letras, todo ello, no es necesario para el funcionamiento del código gráfico y es, por tanto, ya un suplemento. R. Barthes, L’ovvio e l’ottuso, Torino, Einaudi 1985, p. 168.

Yo no soy un experto en grafología, no tengo mucha consideración por el arte de adivinar el carácter por la escritura. […] Pero hay que reconocer, sea cual sea vuestro juicio sobre el valor de la grafología, que el experto, cuando profetiza que el autor del escrito antes de saber que la persona muere en los días sucesivos, había puesto al descubierto un fuerte deseo secreto de la persona que lo interpelaba. Algo similar ocurrió después, en el caso de la segunda respuesta, sólo que aquí no entró en el campo de un deseo inconsciente, sino en las dudas e incipientes inquietudes del interlocutor, que encuentra clara expresión por boca del grafólogo. S. Freud, Opere, vol. XI, Boringhieri, Torino 1979, p. 159.

Para que la herramienta grafológica produzca los mejores resultados es necesario que las muestras escriturales sean: originales, no demasiado exiguas, escritas en cursivo y de forma espontánea, acompañada por la firma y por los datos personales necesarios (estado actual del conocimiento grafológico, determinar el sexo y la edad del autor de un manuscrito anónimo es posible sólo en términos de presunción). Si la muestra no cumple con estos requisitos, el análisis nos dará indicaciones parciales y limitadas. “Gnosis - Rivista Italiana di Intelligence”, a cura del Sisde, n. 2, Roma 2005.

La escritura presenta a quien la examina las reacciones anotadas directamente por el mismo sujeto, sin que se pierda el más pequeño detalle expresivo o simbólico. A. Vels, Escritura y personalidad, las bases cientificas de la grafologia, Herder, Barcelona 1982, p. 35.

Las edades son tres: la edad personal, la edad fisiológica y la edad psíquica; raramente las tres coinciden. La escritura revela con certeza la edad psíquica. G. Vian, Guida alla grafologia, Palazzi, Milano 1971, p. 168.

El texto no tiene ninguna importancia: el verdadero grafólogo no se molesta en leerlo y no por discreción sino por profesionalidad. G. Vian, Guida alla grafologia, Palazzi, Milano 1971, p. 168.

El análisis grafológico en sí, debe ser precedido por una reunión y mantener durante la cual el grafólogo una actitud de “contemplación” del entero grafismo con total distancia, absteniéndose de cualquier valoración. J. Rivère justamente ha escrito que la escritura lo dice todo, basta saberla escuchar. N. Palaferri, L’indagine grafologica e il metodo morettiano, Messaggero, Padova 1999, p. 47.

El grafólogo es el especialista del lenguaje profundo. P. Cristofanelli, Grafologia - Dalla scrittura alla personalità, Messaggero, Padova 2004, p. 17.

La escritura refleja al hombre. De este hecho, desde hace tiempo reconocido, se basa la grafología. A. Teillard, L’anima e la scrittura, Boringhieri, Torino 1980, p. 17.

¿Cuál es el nexo entre el signo gráfico y su expresión psicológica? Tal nexo es el símbolo. Ivi.

Es buen grafólogo quien reconoce el significado simbólico de los signos o de los grupos de signos, y que los combina con la ayuda de los propios conocimientos psicológicos. Además tiene el conocimiento justo y verdadero que debe atribuirse a los signos gráficos, sus retratos son ricos en semejanzas. Su experiencia es vasta, será capaz de comprender una escritura por analogía con otras que conoce a fondo. Ivi.

Todo el arte del grafólogo está en esto: distinguir entre varios significados posibles el más apropiado en relación al contexto, el más seguro lógicamente, el más necesario psicológicamente. J. Crepieux-Jamin, ABC della grafologia, Messaggero, Padova 2001, p. 44.

Necesitamos aprender a ver bien, a verlo todo en la escritura. La mayor parte de las incorrectas aplicaciones de la grafología son debidas a definiciones incompletas o inexistentes. J. Crepieux-Jamin, in “Introduzione”, J.C. Gille Maisani, Psicologia della scrittura, Liguori, Napoli 2000, p. 17.

El ochenta por ciento de los errores de diagnóstico deriva de un examen incompleto. El resto es debido a una falta de conocimientos o a una idea preconcebida. M. Deparis, ivi.

Cuando se dan conflictos entre los signos dominantes, será la preparación psicológica del grafólogo quien establezca si el sujeto es sólo victima de tales conflictos o es capaz de comprender los resultados y producir un comportamiento lineal o dinámico. La diferencia es de enorme importancia. N. Palaferri, L’indagine grafologica e il metodo morettiano, Messaggero, Padova 1999, p. 44.

La escritura representa un importante punto de inflexión en la historia de la mente humana, una línea divisoria que separa el mundo de las percepciones, lo que vemos y escuchamos, decimos y hacemos, del mundo del pensamiento, de las intenciones, de los deseos, vale decir, de la esfera de la mente. Aunque hoy en día no nos damos cuenta, en realidad con la escritura podemos expresar aquello que no es inmediato, que no tiene que ver con el mundo físico pero sí con su representación mental, con la escritura se puede abrir y analizar un espacio en el cual los pensamientos vagan, deseos, intenciones, un espacio metafórico que Platón y Aristóteles llamarón ‘psique’ pero que hoy caracteriza la mente. A. Oliverio, La mente - Istruzioni per l’uso, Rizzoli, Milano 2001, p. 7.

La escritura funde, al menos un poco, la riqueza de la mujer y del hombre inquietos. Es con la misma redacción que los bordes del folio guían los dedos por las cosas ocultas. D. Demetrio, Autoanalisi per non pazienti - Inquietudine e scrittura di sé, Raffaello Cortina, Milano 2003, p. 150.

Escribir no es nada más que un sueño que trae consejos. Jorge Luis Borges.

La escritura es un índice proyectivo del nivel de creatividad del cual es dotado un sujeto. Mediante la automatización del movimiento, quien escribe imprime la propia impronta a los gestos, a las letras y a la completa imagen del grafismo. Aún manteniéndose la idea primaria del modelo caligráfico escolar, lo transforma y lo personaliza proyectando una imagen de sí, su personalidad gráfica. M. Marchesan, Psicologia della scrittura - Segni e tendenze - Con orientamento psicosomatico (1961), VI ediz., Istituto di Indagini Psicologiche, Milano 1993, Milano, p. 91

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Conviene poner mucha atención al análisis de la grafía. Como afirman sus defensores, esta no es solamente escritura, sino “escritura del cerebro”, influenciada por toda serie de impulsos nerviosos expresivos que dan un acento individual a los movimientos voluntarios de la mano. Siendo un gesto cristalizado, es, en cualquier caso, el movimiento expresivo más accesible al estudio, porque todos los otros movimientos son transitorios y más difíciles de medir. La popularidad que goza el estudio de la grafía es debida en parte, pero solamente en parte, a su fácil disponibilidad. G.W. Allport, Psychologie der Persönlichkeit, Pas-Verlag, Zurigo 1973, p. 416.

No existe un problema neurótico que no se manifieste en cada aspecto de las funciones del individuo. Ello deriva directamente del concepto gestáltico del organismo como unidad. Debido a que expresamos nuestra personalidad y nuestro carácter en cada acción y en cada actitud, es posible determinar los rasgos caracteriales de expresiones tan distintas como el andar de una persona, su grafía, etc. A. Lowen, Il linguaggio del corpo, Feltrinelli, Milano 1985, p.87.

Lo que habla no es el significado del texto, sino el movimiento del rastro gráfico. Las palabras toman cuerpo, fluctúan, como pequeñas estrellas sobre el fondo de un espacio en blanco, y la letra finalmente toma el significado abstracto de un signo fonético convencional. Incluso más aún que los otros elementos se convierten en un signo, bandera, cabeza, arma, cruz, en suma símbolo. Pulver M., La simbologia della scrittura, Boringhieri, Torino 1983, p. 2.

La grafología es la ciencia que estudia las leyes reguladoras de la interdependencia entre los fenómenos gráficos y los fenómenos fisicopsíquicos. L. Spotti, Le leggi della scrittura, in “Revue Internationale de Criminologie”, Lione 1932.

La escritura es el registro gráfico de un movimiento expresivo producido por el juego de los huesoso, músculos y nervios de la mano y de los dedos, pero conectados con los del antebrazo, brazo, en relación con los centros nerviosos superiores (corticales y subcorticales), en estrecha coordinación con el organismo y la psique del escribiente. C.A. Honroth, A. Zarza (medico e grafologo), Si y no en la grafología clásica, Troquel, Buenos Aires 1961, p. 17.

Justamente el proceso grafico es contado por la psicología entre las formas más complejas y conscientes de la actividad lingüística. Se puede distinguir claramente del proceso del lenguaje hablado sea por su origen y su desarrollo como por la peculiar componente psicológica y las operaciones psicológicas en él implicadas. A.R Lurija., Neuropsicologia del linguaggio grafico, Messaggero, Padova 1984, p.7.

La grafología debe encontrar un ámbito mejor definido en el ámbito de los estudios médicos y psicológicos. Prof. Mauro Porta, Docente di Neurologia presso l’Università di Pavia, Primario Unità operativa di Neurologia Policlinico S. Marco Zingonia (BG) – Vice Presidente Associazione Italiana Sindrome di Tourette e Disturbi correlati; nella Presentazione di Grafologia e Neuroscienze. Testo teorico di semeiotica grafologica morettiana, di S. Deragna, Cedis, Roma 2002./p>

Los recientes estudios sobre la emocionalidad pueden contribuir notablemente al conocimiento de los procesos neuronales y biológicos que regulan las manifestaciones emocionales. Conocer la neurobiología y los procesos emocionales que subyacen es la vía para una importante aproximación a la grafología. S. Deragna, Grafologia e Neuroscienze, Cedis, Roma 2002, p. 268.

Escribir es una realización individual, materialización única de la personalidad que revela sin lugar a dudas los aspectos más íntimos del psiquismo humano, aquello que los psicólogos buscan en las palabras y los sueños y que los grafólogos dicen encontrar en el análisis del grafismo. G. Serratrice, M. Habib, L’écriture et le cerveau - Mécanismes neuro-physiologiques, Masson, Paris 1993, introduzione, p. 1.

Las neurociencias, con sus investigaciones de los últimos años sobre los estados emocionales, ofrecen una oportunidad muy interesante para explicar y comprender los significados del lenguaje escrito. S. Deragna, Grafologia e neuroscienze - Testo teorico di semeiotica grafologica morettiana, Ce.Di.S., Roma 2002, p. 15.

La labor del escriba aprovecha al lector; aquél cansa su cuerpo y éste nutre su mente. Tú seas quien seas, que te aprovechas de este libro, no te olvides de los escribas, para que el Señor se olvide de tus pecados. Porque quien no sabe escribir no valora este trabajo. Por si quieres saberlo, te lo voy a decir puntualmente: el trabajo del escriba hace perder la vista, dobla la espalda, rompe las costillas y molesta al vientre, da dolor de riñones y causa fastidio a todo el cuerpo. Por esto tú, lector, vuelve las hojas con cuidado y aleja tus dedos de las letras, porque igual que el pedrisco destroza una cosecha, así el lector inútil borra el texto y destruye el libro. Domingo y Munnio, còdice de Silos.

La escritura es la tabla gráfica en la que se colocan las letras, como notas, pudiendo componer un tedioso lamento o una armoniosa melodía. Antonello Pizzi


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